Conseguir tus objetivos

¿Cuántas veces nos quejamos en nuestra vida diaria de que no tenemos tiempo para algo?

Y…

¿Es cierto siempre que no lo tenemos?

Muchas veces lo que sucede es que no nos organizamos: lo gestionamos mal porque no planificamos qué es lo que queremos hacer, en qué momento vamos a poder, cuánto tiempo y esfuerzo nos va a llevar, etc. Si a esto añadimos que hay tareas que no nos gustan o que no nos apetece hacer ya tenemos el caldo de cultivo ideal para no encontrar ese tiempo necesario.

Pero… en estos momentos en los que estamos en casa mucho más de lo habitual podemos gestionar este tiempo. ¿Cómo? Vamos a hacernos una serie de preguntas y responderlas:

  1. ¿Qué es lo que necesito hacer? (Objetivo principal, por ej. estudiar una oposición).
  2. ¿Qué hace falta para hacerlo? (Recursos necesarios: tiempo, temario, etc.).
  3. ¿Tengo eso que hace falta? (Sí/No)
  4. En caso de que no lo tenga… ¿puedo conseguir esos recursos?
  5. Dividimos la actividad en pasos o en objetivos más pequeños, por ej. para preparar una oposición parte del temario es la Constitución; estudiarla es un objetivo más modesto, pero que unido a otro montón de objetivos modestos hace que termine dominando el temario.
  6. Programo cómo voy a hacer para lograr ese objetivo más modesto: qué días de la semana voy a estudiar, a qué hora empiezo, a qué hora termino, cuándo descanso, qué temas voy a estudiar, y qué objetivos diarios tengo. Y todo esto lo pongo por escrito, para ir chequeando si lo voy cumpliendo o no.
  7. Repaso el programa de trabajo después de cada jornada de trabajo para ver si me acerco al objetivo.
  8. Me hablo a mí mismo/a como un profesor que me guía, recordándome qué es lo que hice o no hice cada día e introduzco cambios para corregir lo que me distancia de conseguir objetivos.
  9. Y me recuerdo que un objetivo principal se compone de una suma de objetivos pequeños, y que si no consigo éstos, no podré alcanzar el principal.

A modo de resumen: